Libros que detienen balas
Libros barricada:

…letras como escudo, heridas de guerra en el papel. En la edición francesa de Historia abreviada del Antiguo Testamento (1812), una lágrima de plomo parte los nombres Sodoma y Gomorra. La bala cruzó el libro encarnando una cólera no tan divina: la Guerra Civil. Otras desangraron a Voltaire o golpearon un catálogo bibliográfico extremeño de 1878…
Fueron los libros fortaleza, las letras antibalas que salvaron a los soldados durante el frente de Madrid en 1936. Ahora la Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha querido rendirles homenaje en una exposición que conmemora el 70 aniversario de la defensa de esta ciudad.
“Ambas facciones sabían lo valioso de algunos ejemplares antiquísimos, sabían que era una burrada”, explica Marta Torres, bibliotecaria especializada en libros antiguos de la UCM. “Para un republicano no importaba si se trataba de una Biblia o de un impresionante códice mozárabe”, añade. Viajen ahora con sus letras al pasado, vean como los bibliotecarios (de ambos bandos) se jugaban la vida transportando en los camiones de avituallamiento, bajo las bombas y los disparos, esos libros a lugar seguro; o cómo los milicianos reclamaban a la intendencia sacos de arena para salvar las letras.
Impresionante. La guerra que todo lo destruye, incluso algo tan inocente como las letras plasmadas en un libro, letras que forman vidas, que dan vida a lugares muertos, desaparecidos o que nunca existieron.
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