Somos, los humanos, el peor enemigo de todas las demás especies que pueblan la naturaleza, y de la naturaleza misma. Pero a veces, ésta nos juega malas pasadas de muchas formas y sin avisar.
Dejando a un lado el equilibrio universal, hoy he decidido hablar de un enemigo “invisible”, que nos ataca desde dentro. Una de las más duras batallas de hoy día: el cáncer. En este caso, la leucemia, también conocida como cáncer de sangre. Esto viene a cuento a raíz de una mala noticia, sobre un conocido.
Hay muchas webs que hablan del tema, explicando perfectamente de qué se trata, los tipos que existen y el tratamiento, así como el diagnóstico. Haciendo un breve resumen:
¿QUE ES LA LEUCEMIA?
Las células son capaces de reproducirse por sí mismas, logrando así la sustitución de células muertas por células nuevas. Pero este proceso requiere que las células sustitutivas estén maduras, como en el caso de las sanguíneas.
Cuando las células sanguíneas inmaduras (blastos) proliferan, es decir, se reproducen de manera incontrolada en la médula ósea y se acumulan tanto ahí como en la sangre, logran reemplazar a las células normales; las cuales formaran en otras condiciones- sangre sin alteración alguna. A esta proliferación incontrolada se le denomina leucemia
Existen distintos tipos, de acuerdo con la población leucocitaria que afecten:
1. Leucemia mieloiode crónica (LMC) incluida dentro de los síndromes mieloproliferativos crónicos.
2. Leucemia linfoide crónica (LLC) incluida dentro de los síndromes linfoproliferativos y equiparable al linfoma linfocítico.
3. Leucemia linfoide aguda o Leucemia Linfoblástica (LLA)
4. Leucemia mieloide aguda o Leucemia Mieloblástica (LMA)
5. Leucemia mielógena (LM)
Diagnóstico
A medida que la afección avanza aparece dolor en los huesos, como resultado de la multiplicación de las células leucémicas en el sistema óseo. Al proliferar los blastos (células inmaduras) invaden el espacio que correspondería a las células normales, impidiendo así la producción de éstas en la sangre.
Los síntomas de la leucemia acostumbran a aparecer a los meses del inicio de la enfermedad, y pueden ser:
Cansancio.
Palidez.
Fiebre suave e intermitente sin causa aparente.
Hematomas sin recibir golpes.
Dolor de huesos y articulaciones.
Hemorragias nasales y/o cutáneas.
Estos síntomas no son exclusivos de la leucemia, por lo que puede confundirse con otras enfermedades o dolencias como una simple gripe
Causas
La medicina actual aun tiene muchísimas dificultades para poder concretar, en cada caso concreto, la causa de la leucemia.
Solo en casos muy evidentes como una exposición excesiva a radiaciones ionizantes (trabajadores de centrales nucleares, …), enfermos de síndrome de down, y otros similares, solo en estos casos puede apuntarse claramente el motivo de la enfermedad.
De momento, y hasta que la medicina avance lo suficiente, lo único que podemos hacer es evitar los factores de riesgo siguientes:
* El fumar también puede ayudar a provocar leucemia. Pese a que se lo considera responsable directo de otros tipos de cáncer, la American Cancer Society en su página web (ver sección de enlaces), explica que se le considera causante de uno de cada cinco casos de leucemia ya que “las sustancias cancerígenas presentes en el humo del tabaco son absorbidas por los pulmones y propagadas a través del torrente sanguíneo a muchas partes del cuerpo”.
* Enfermedades que producen inmunodeficiencias como la Ataxia-Telangiectasia, el síndrome de Wiskott-Aldrich, las agammaglobulinemias y el síndrome de Schwachman.
* Factores ambientales como pueden ser la exposición a radiaciones ionizantes, a benzeno e hidrocarburos, pesticidas, tratamientos de quimioterapia con productos alquilantes como mostaza nitrogenada, etopósido, tenipósido, procarbazina, melfalán, clorambucilo y en menor grado la ciclofosfamida (aunque la combinación de estos productos con radioterapia aumenta aun más el riesgo), exposición a sustancias mielotóxicas y algunos virus (Epstein-Barr, HTLV-I, etc).
* Se está estudiando si las radiaciones no ionizantes como las electromagnéticas pueden predisponer también a la leucemia
* Desordenes genéticos como la anemia de Franconi y los síndromes de Down, de Bloom y de Klinefelter aunque el porcentaje de pacientes con mayor riesgo a contraer leucemia por estos factores es reducido.
Un diagnóstico rápido es, en muchas ocasiones, esencial para la curación total, aunque en mayor medida depende del tipo de leucemia y del estado físico del paciente.
No se puede prevenir la leucemia, solo evitar los factores de riesgo, pero en cualquier caso es una loteria que nadie quiere recibir.
Esta enfermedad no es contagiosa y no se rige por patrones hereditarios, lo cual es muy importante que se explique a los enfermos y familiares ya que aporta una cierta tranquilidad a todos
Tratamiento
El tratamiento de la leucemia depende de sus apellidos (aguda - crónica, mieloide - linfoide), de lo avanzado de su estado y del estado físico del enfermo.
Antes de decidir el tratamiento, los médicos especialistas (hematólogos) realizarán todo tipo de pruebas que consideren necesarias para determinar los parámetros que le ayudarán a decidir el siguiente paso.
Habitualmente es suficiente con una analítica completa y un aspirado de médula para determinar el subtipo de leucemia, pero para afinar al máximo pueden hacerse estudios del tipo de célula afectada (blastos), el recuento de éstas en la sangre y en la médula ósea.
El tratamiento de la leucemia, sea cual sea, busca la eliminación del máximo número de blastos que sea posible hasta que sea suficientemente bajo como para considerar que la enfermedad se ha detenido (no curado). A esta situación se la llama remisión.
Lo más común es el uso de quimioterapia. Se trata de la administración de diversas drogas cuyo efecto combinado, puede llevar a la remisión de la enfermedad.
Al tratarse de drogas químicas, siempre pueden producir efectos secundarios, que en determinados enfermos y situaciones pueden llegar a ser muy graves. Debemos tener en cuenta que la quimioterapia no distingue blastos de células sanas y elimina ambas por igual.
Por ello se hacen análisis de sangre regulares para controlar la calidad de la sangre, es decir, que el número de glóbulos blancos, rojos y plaquetas es suficiente. En caso de no serlo se administran desde el exterior con transfusiones de sangre y plaquetas.
A veces se refuerza este tratamiento con la radioterapia, aplicada a grandes zonas de médula ósea afectada para reducir drásticamente el número de blastos.
Hace unos años se convino por parte de las autoridades médicas europeas establecer unos procedimientos estandar a aplicar para cada tipo de leucemia. Esto agiliza el trabajo de los especialistas en el momento de decidir el tratamiento para cada paciente.
En muchos casos, al conseguir la remisión total de la enfermedad, para asegurar su erradicación se administra una quimioterapia final que intenta limpiar totalmente la médula y posteriormente se realiza un transplante de médula.
Éste transplante puede ser realizado de un donante sano (transplante exógeno) ó bien del mismo enfermo (transplante endogeno).
Para el transplante exógeno se busca un donante, en primer lugar, de su propia familia (hermanos, padres, hijos) y en caso de no encontrar a nadie compatible se acude a los bancos de donantes gestionados por estamentos médicos o privados como la Fundación Josep Carreras.
Para el transplante endógeno se extrae médula sana del enfermo que, sobretodo los enfermos de los diversos tipos de leucemia crónica aún la producen, y se trata químicamente en laboratorio para eliminar cualquier blasto que pueda encontrarse. Posteriormente, tras un cultivo también en laboratorio, se vuelve a implantar (tras la última quimioterapia antes mencionada) esperando que se produzca de este modo la curación de forma más permanente.
Este transplante endógeno tiene de ventajoso sobre el exógeno, que no existe prácticamente riesgo de rechazo, ya que la médula implantada es la del propio enfermo.
Una vez conseguida la remisión total, aún deberán hacerse revisiones regulares durante los siguientes años para controlar que la enfermedad no reaparece.
Personalmente creo que el futuro de la curación de la leucemia se debe buscar a través del estudio genético y no a través de drogas químicas.
Las drogas, en enfermos de leucemias refractarias, llegan a ser tan tóxicas que en muchas ocasiones provocan la muerte del enfermo, directamente, o a mediante la eliminación de su sistema inmunitario, lo cual permite el ataque de infecciones externas.
La leucemia es originada por una mutación de las células madre que se convierten en los componentes de la sangre. Los investigadores médicos deben llegar a determinar un sistema para provocar una nueva mutación de esas células para la curación total del enfermo sin efectos secundarios.
Se puede aprender mucho haciendo unas cuantas búsquedas. Yo no sabía nada sobre esta enfermedad, ahora sí.
Mucha más información:
MedinePlus
Leucemia.es.mn
Diccionario de enfermedades
Asociación Andaluza de Lucha contra la Leucemia
Cáncer.gov
Tu otro médico
Asociación Española de Afectados por Linfoma
Nota: Gran parte de la información contenida en este post proviene de la web Leucemia.es.mn, en la que por supuesto, hay muchos más datos al respecto, aunque al fin y al cabo, todo es un compendio de datos recopilados de la red para beneficio de cualquier persona a la que pueda interesar.
Technorati Tags:
leucemia cancer tratamiento esperanza
Añadir esto a: | Technorati | Digg | del.icio.us | Yahoo | BlinkList | Spurl | reddit | Furl |