Cuando el cumplimiento de la ley importa más que la vida
Un maltratador es eso y por más que se intente, jamás cambiará. Se trata de una persona que siente total desprecio por la vida, la de los demás. No le importa causar daño para sentirse realizado, desahogado. De hecho, es su forma de descargar tensiones, dejar claro quién manda.
Un maltratador es capaz de cualquier cosa en un arrebato de ira porque no reflexiona sobre las posibles consecuencias de sus actos. Si mata tiene dos salidas, entregarse y vivir el resto de su vida pensando que ha sido un loco y no merece haber nacido, o suicidarse, los más cobardes, la mayoría.
Conmigo o con nadie dicen.
Ahora la justicia (en España, para variar: welcome to España…) dice que una mujer víctima de malos tratos, que ha denunciado a su marido (al menos se ha atrevido), debe entregar a su hijo para que pase las vacaciones con su padre.
Es posible que no ocurra nada, como también es posible que si entregas un conejito a un león, no se lo coma. Pero resulta deleznable el hecho de que un juez, quienes deberían defender por encima de todo a las personas víctimas de malos tratos, entregue el conejo a un león, más aún sabiendo que el niño NO quiere, se niega. Por algo será.
Esperamos que no tenga que arrepentirse.
Visto en 20minutos




